Dictamen Pericial Contable
El ofrecimiento de una prueba pericial puede ser determinante para la defensa frente a los actos que la autoridad lleve a cabo en contra de los contribuyentes. Por ello, todo defensor debe conocer cuáles son los elementos que deben constar en dicha prueba, a fin de tener la certeza de que en ella se encuentran razonamientos suficientes y debidamente fundados que permitan al juzgador sustentar una sentencia favorable.
El responsable de la prueba pericial en contabilidad, o en cualquier otro oficio, debe contar con los conocimientos técnicos necesarios para demostrar que los hechos son precisamente como los expresa en su dictamen.
La naturaleza imparcial del perito experto no representa una limitante para que este exponga los hechos y conclusiones, observando los elementos probatorios que sustenten una opinión profesional. Es evidente que la manera en que el perito plantea su criterio —y no solo la información que presenta— puede hacer que el juzgador advierta elementos de prueba convincentes que acrediten los agravios del defendido.
Conocer el marco legal que regula la prueba pericial es fundamental, ya que permite al defensor formular adecuadamente su ofrecimiento, precisando los hechos sobre los que debe versar la pericial.
El Código Fiscal de la Federación, la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, la Ley de Amparo y el Código Federal de Procedimientos Civiles establecen diversos lineamientos a los que deben sujetarse las pruebas periciales. Dentro de este marco jurídico destacan los plazos, los tipos de peritos, los procedimientos para el desahogo de la prueba y las disposiciones aplicables a su valoración.
Así como el perito debe conocer el marco legal, también es esencial que comprenda el marco institucional, en particular el de los organismos con los que interactúa, ya sea al emitir un dictamen pericial por parte del oferente, del demandado o bien como perito tercero en discordia.
Tener claro el objeto del trabajo pericial resulta determinante para que el profesional plantee un trabajo congruente y coherente, dirigido a probar de manera efectiva que lo sustentado en su dictamen contiene elementos de convicción suficientes. Por ello, el perito debe contar con amplia experiencia para identificar y destacar el hecho controvertido, ya sea el cumplimiento o incumplimiento de un artículo legal, la materialidad de las operaciones, el correcto pago de pensiones, aspectos interpretativos de la legislación o incluso cuestiones que, a juicio del actor, representen la inconstitucionalidad de una norma en particular.
En la presentación de la prueba pericial —especialmente en el ámbito contable— el perito debe ser capaz de convencer al juzgador de que lo expresado en el dictamen tiene sustento técnico y fundamento jurídico, sin incurrir en excesos que lo aparten de la verdad.
Un reto común que enfrenta el experto pericial consiste en explicar con claridad sus conclusiones a personas que no son especialistas en su materia. Para ello, requiere dominar un modelo de redacción que le permita exponer, en un marco jurídico-contable, los aspectos desarrollados en cada uno de los cuestionamientos planteados por las partes, los cuales en conjunto conforman la prueba pericial.
Estoy convencido de que el estudio y análisis de trabajos periciales elaborados por distintos profesionales enriquece las habilidades del perito. Este análisis no debe limitarse a la forma en que se exponen los argumentos, sino también considerar la coyuntura a la que arribó el experto, elemento que permite al juzgador vincular las conclusiones del dictamen con los fundamentos jurídicos que justifiquen una opinión coincidente entre ambos.
